Real Zaragoza-Real Madrid: Una buena comida, pero una mala digestión

Pues así es como me quedé. Disfruté muchísimo del partido, pero el final me dejó con cara de no saber si estar muy contento, sólo contento, decepcionado.

Hoy ya lo veo más claro y creo que debemos de estar alegres por dos cosas:

  • La UEFA está más cerca. No asegurada, pero sí más cerca y en nuestras manos
  • Me gusta mi equipo. Me hace vibrar, siento que nos aguardan grandes cosas. Me gustó el partido de ayer, nos esforzamos al máximo y jugamos bien y eso era todo lo que yo le pedía al Real Zaragoza.

 

Aimar y Diegol

Aún tengo grabada la jugada del segundo gol en la retina, ¡qué maravilla! Por cosas como esta compensan otros sin sabores. Esta foto es justo después de marcar el gol (sí, no se ve muy bien, está hecha con un móvil y no lo tengo preparado todo el rato, ;) ). La verdad es que ayer sí que emergió Aimar e hizo un muy buen partido. Todos contuvimos el aliento cuando parecía que se había lesionado con aquél balonazo que casi le dobla el tobillo. Pablito, espero que te veamos muchas más tardes como ésta.

 

¿Adiós, Mariscal?

Todo parece indicar que Gabriel Milito se marchará, así que a lo mejor ha sido el último partido del Mariscal en La Romareda… con la camiseta blanquilla. Ayer estuvo excelente, como siempre. Gracias por estos años!

La afición de La Romareda

Mucho madridista y barcelonista. A ver, ya sé que no se puede evitar sentir simpatías hacia otros equipos y que muchos zaragocistas son a la vez merengues o culés (más merengues que culés) pienso yo. Y ayer los vimos saltar varias veces. Aún así, la afición estuvo soberbia y vibrante, acompañando al equipo en todo momento. Me gusta verla así, es algo distinto, no tan fría como solía ser. Espero que este espíritu se quede con nosotros largo tiempo.

 

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